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Manga, anime, cómic, cine y otros temas que me interesan

Tapaderas urbanas en Japón

Japón tiene cosas malas. Algunas de ellas muy malas. Pero mi mente occidental, sin dejar de lado estas pegas, se fascina con muchos otros aspectos de la cultura japonesa.

Tapadera Japón 2

Uno de mis últimos hallazgos fue una colección de “tapaderas” urbanas. No sé cuál es el nombre correcto, pero si os fijáis en la imagen que adjunto en esta entrada, me acabréis entendiendo (y quizá con algún sabio comentario me acabéis corrigiendo). En esta web podéis ver una recopilación de muchas tapaderas de distintos lugares de Japón. Son verdaderas obras de arte. Como cuadros metálicos que pueden verse por la calle. Y, lo mejor de todo, se mantienen en perfecto estado. No hay ningún gracioso que las ensucie con un grafitti o pintada de cualquier tipo (esta es una de esas cosas buenas que tiene este país).

Tapadera Japón

Visto en Japan Visitor.

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El video de la cuerda

Un curioso y original video realizado con una cuerda y mucha paciencia.

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La experiencia de ir al cine…

Se está hablando de que la piratería está destrozando la industria del cine. Que con tanta copia ilegal, con tanto Top Manta y con tanto P2P, el cine está dejando de ganar dinero y viniéndose abajo.

Quizá soy un poco raro al decir que, a excepción de alguna serie de anime nueva que me llama la atención y algún CD de música de animación, me considero bastante “legal” en este asunto. Seguramente no veré tantas cosas como aquellos que tiran de P2P. Me gusta ver un cómic bien editado, me gusta ver una película bien editada, que se vea bien, con algunos extras y, en general, me gusta tener las cosas bien hechas. Siempre he considerado a las redes P2P como la “prueba de fuego” a la hora de comprarme algo. Si me llama la atención algo y no encuentro la manera de probarlo antes de comprarlo, lo bajo y lo testeo. Si me gusta, seguramente me dirigiré a la tienda habitual para hacerme con la versión original. Si no me gusta, lo borro y tengo una opinión.

Recientemente he escuchado que el propio Paolo Coelho ha distribuído sus libros por las redes P2P, por iniciativa propia. Curiosamente, las ventas de sus libros no han bajado y, en algunos países, aumentaron. Si un día me quiero comprar unos zapatos, antes de comprarlos me los pruebo, es así de fácil.

Pero el tema de esta entrada no tiene nada que ver con la piratería. Vuelvo al tema del cine y, concretamente al hecho de “ir al cine”. Recientemente fui a ver No es país para viejos, película en la que participa Javier Bardem. Este proyecto ha tenido mucha repercusión mediática en España, debido a la participación del actor y a la gran cantidad de premios que ha recibido por su actuación. En ningún momento se ha vendido como una comedia, ni una película infantil, ni nada por el estilo. Las imágenes que se incluían en los reportajes eran de corte violento. Bien, parece obvio, ¿no? Sigamos, pues.

Vamos al cine, nos gastamos 12 euros en las entradas y nos disponemos a ver una película para adultos. La sala estaba moderadamente llena. A los pocos minutos, los hermanos Cohen demuestran que con su película nos vamos a reír muy pocas veces. En uno de esos momentos de tensión y violencia, cuando todo el cine está en silencio, se oye una voz infantil, de no más de 5 años, diciendo: “mama, mama”. Esa voz, se repitió en varias ocasiones, logrando enfadar al respetable, que mostró su ira con un castizo: “A ver si nos callamos de una vez, por favor”.

Seguro que, ¿alguien me lee?, cualquiera de vosotros habrá tenido algún tipo de incidente de este calibre. Pagas un dinero por ver una película con tus amigos y complementos (palomitas, chucherías, etc.) y ocurre cualquier cosa de estas:
- Los típicos niñatos que vienen al cine a tocar los huevos. Seguramente no saben que con lo que se gastan en ir al cine, se podrían comprar un cómic, una película o un rollo de cinta aislante (para sus bocas).
- El típico dúo que decide que durante una película es el mejor momento para hablar de sus cosas (“La Mari se acuerda de esta, no le voy a hablar en mi vida. ¿No sabes lo que me ha hecho? Pues verás…)
- Lo que he bautizado como “Audiocomentarios”, que no es otra cosa que el típico ser que piensa en voz alta en un sitio donde hay X personas en silencio (viendo una película).

Y sí, quizá pensaréis que soy un burgués. Y quizá por eso estoy dejando de ir al cine. Quizá por eso me espero al DVD y quizá por eso, un día, optaré por comprarme una buena tele, con todos sus complementos, y ver el cine en casa.

La piratería está destrozando la industria del entretenimiento, de eso no hay duda. Pero hay muchos otros factores que, al menos a un servidor, le molestan lo suficiente como para pensárselo mucho a la hora de ir a un cine, reservando estas ocasiones para citas ineludibles, como la peli de Indiana Jones.

Por cierto, No es país para viejos no está mal y tiene un final que te dejará con la boca abierta (what the fuck?). Pero, por favor, cuando uno va al cine no quiere “extras”. Eso lo deja para la edición en DVD…

Nota mental: la próxima entrada no la hagas de opinión…

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Encuesta sobre manga y anime

Como parte de su trabajo de final de carrera, una amiga ha pensado hacer un trabajo sobre cómo ha incidido socialmente el manga y la animación japonesa en nuestra sociedad. Para ello ha creado una encuesta, que no os llevará más de cinco minutos, con la que recoger la opinión de todos aquellos que quieran participar.

Si queréis, podéis participar en la encuesta visitando el siguiente enlace.

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Filosofía editorial

Será que estoy envejeciendo o que soy un rancio, pero no lo entiendo.
He leído algunas noticias sobre editoriales de cómics: algunas se dedican a editar series como Jojo´s Bizarre Adventure y otras se aventuran en el mundo de la edición (Dreamers). Y yo no lo entiendo. Y no, no tengo nada en contra de la gente de IceLands ni de Dreamers, ni de ninguna otra editorial. Todo lo contrario. Pero sigo sin entender algunas cosas.

Desde siempre me he considerado un “fan activo”. Desde bien joven (cof, cof) he estado involucrado en proyectos relacionados con el manga y el anime (y el cómic): fanediciones, fanzines, revistas de poca monta, incluso una editorial de menos monta, blogs, portales de información… vamos, que menos fansubs, prácticamente lo he probado todo. Quizá por eso sigo sin entender algunas actitudes.

En los principios de los principios, editar fanediciones era algo “de envergadura”. De hecho, en algunos momentos fue una labor heroica, al ocupar el hueco que durante unos años dejaron las editoriales. Hacer fansub, en la época del VHS, era algo impensable, que requería tarjeta de vídeo muy cara y unos medios que antes no estaban al alcance de nuestros bolsillos. Sacar fanzines era algo menos arriesgado (y más divertido), pero siempre miré con admiración aquellas revistas (o fanzines) que aparecían con portada a color y distribución nacional, considerándolas –erróneamente– inalcanzables. Después de haber hecho muchas cosas en plan amateur, en aquel tiempo, jamás se me ocurrió ponerme a editar cómics en una editorial pequeña y humilde. Pero es que, si antes lo veía realmente oscuro, ahora lo veo completamente negro.

Reconozco que pertenezco al grupo de personas que no acaba de comprender como algunas editoriales siguen aguantando ante un panorama editorial tan sobresaturado como el español. No alcanzo a comprender como hay editoriales que tienen el “valor empresarial” de ponerse a editar serie de 20 o 30 tomos con tal alegría,. Pero me cuesta más creer que todavía haya gente que vea con optimismo el dedicar su tiempo montando una editorial de cómics. Que cada uno se dedique a lo que quiera, oiga, que no voy a ser yo el que prohiba que fulanito o menganito se dediquen a eso de hacer tebeos. Pero tengo curiosidad por saber si existe alguna recompensa, económica o psicológica, en eso de ser un pequeño edito de cómics.

Y con esa incógnita sigo leyendo noticias que no paran de asombrarme y que me hacen dudar sobre si realmente existe una crisis económica en España.

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